viernes, 14 de agosto de 2015

La piel en el post parto


La nueva situación en tu vida, el cansancio y los cambios hormonales se ven reflejados en la salud de tu piel, por tanto es importante mantenerla en condiciones óptimas, pues al fin y al cabo es el punto de contacto principal con tu bebé.

El post parto es el momento propicio para renovar la piel. La epidermis necesita liberarse de las células muertas e impurezas que se han ido acumulando en la superficie. Para ello, debes realizar una exfoliación suave de la piel con productos adecuados que no la dañen. Por un lado, limpiarán la superficie de la piel y la notarás más suave y sedosa, mientras que por otro, la dejarán más receptiva para los tratamientos que utilices a continuación, como la crema antiestrías y las cremas o aceites humectantes.

El post parto es el momento clave para tratar las estrías. Estas no sólo se forman al distenderse la piel, sino también al volver a reacomodarse. Además, las estrías de aparición reciente pueden llegar a disminuir su apariencia si reciben los cuidados adecuados.

Tienes que elegir productos específicos con ingredientes que actúen como cicatrizantes como la rosa mosqueta y la vitamina K, y que estimulen la producción de colágeno para reparar la piel dañada.

La constancia también es clave en el tratamiento antiestrías. No debes olvidar aplicarla dos veces al día, por la mañana y por la noche, con movimientos circulares en la zona de los glúteos y piernas, abdomen y parte baja de la espalda.

La hidratación de la piel es un ritual de belleza que debemos realizar a diario, y más especialmente después del parto. Los aceites vegetales son una buena opción para hidratar tu piel a fondo, gracias a su textura suave y agradable para darte además un masaje reafirmante. Elige aceites o cremas que aporten firmeza y ayuden a reestructurar los tejidos, como los aceites vegetales de Argán, de almendras dulces o de aguacate, o bien los de rosa mosqueta, centella asíatica y jojoba, previamente diluidos.

Si prefieres la textura de las cremas puedes optar por alguna con ingredientes que aporten buena hidratación como el aceite de karité, que fija el agua a las células que forman la piel, así como firmeza, como el colágeno, la centella asiática, con propiedades reafirmantes y reestructurantes, elastina y vitamina E.

Si tu piel está muy reseca, puedes elegir una crema nutritiva específica para pieles secas.

La piel después del parto puede verse reseca y sin vitalidad. La alimentación y el agua pueden hacer mucho para evitarlo, de hecho es clave que la piel se nutra por dentro, además de recibir la humectación y las propiedades de las cremas y aceites que aplicamos.

Aumenta el consumo de frutas y verduras, especialmente alimentos antioxidantes, ricos en vitaminas y minerales que contribuyan a la producción de colágeno. No olvides los cereales y el omega 3, presente principalmente en los pescados grasos.

Tu cutis puede verse afectado por los cambios hormonales. Aunque tras el parto suele desaparecer el acné si ha aparecido durante el embarazo, no está demás mantener una adecuada limpieza del rostro, eliminando los restos de maquillaje o suciedad todas las noches. Utiliza un jabón o un gel de limpieza específico según tu tipo de piel. Dos veces al día aplícate una crema hidratante, mejor que sea fluída, y posteriormente el tratamiento que estés utilizando. Por su parte, la exfoliación debe ser suave y realizarse también semanalmente.

Si te han salido manchas durante el embarazo, lo que conocemos como cloasma o melasma, aplícate una crema hidratante con factor de protección solar alto. Las manchas tienden a atenuarse después del parto, e igualmente la exfoliación contribuirá a que desaparezcan. Aún así, si el problema persiste, hay cremas específicas para eliminar las manchas. Consulta siempre con el médico antes de realizarte cualquier tratamiento blanqueante.

RECUERDA QUE: La información contenida en este sitio tiene el propósito de ofrecer un conocimiento general, no tiene como fin el sustituir la consulta con el médico. Usted debe consultar con su médico si presenta alguna condición en su salud.

Fuente:
http://www.bebesymas.com/postparto/la-piel-necesita-cuidados-especiales-tras-el-parto

viernes, 7 de agosto de 2015

La leche materna y sus beneficios

La leche materna se ha ganado el título del "alimento ideal" porque tiene la composición justa para las diferentes etapas de desarrollo del bebé, pero también tiene beneficios para su sistema inmunológico y su salud a largo plazo (como prevención de la obesidad y mayor coeficiente intelectual).
El calostro contiene una sustancia llamada inmunoglobulina A secretora, la cual forma una capa protectora sobre las membranas mucosas en los intestinos, nariz y garganta de tu bebé, precisamente las partes más susceptibles a virus, bacterias e infecciones. Aunque tu bebé recibe apenas unas gotitas, esa es la cantidad justa que puede consumir, pues al nacer la capacidad del estómago de tu bebé es apenas siete mililitros (el tamaño de una canica grande).

A pesar de que la causa de la muerte súbita infantil aún no se conoce a ciencia cierta, las estadísticas sobre lactancia materna apuntan a que los bebés que toman leche materna tienen un riesgo entre 60% y 73% menor de sufrir este síndrome.

La leche materna ofrece la combinación ideal de nutrientes para el bebé, incluyendo las vitaminas, proteínas y grasas que necesita. Además, su composición cambia conforme crece el bebé, de modo que satisface las necesidades en sus diferentes etapas de desarrollo. En algunos casos, tu bebé puede requerir suplementos de vitamina D y hierro, en cuyo caso tu médico te lo haría saber.

La lecha materna contiene anticuerpos que le ayudan a tu bebé a combatir diferentes tipos de virus, bacterias e infecciones. Pero aún más importante, debido a que provienen de la madre, los anticuerpos que se transmiten son específicamente aquellos que le permiten combatir los peligros a los que tu bebé está expuesto en su medio ambiente. Ninguna fórmula podría brindar este beneficio personalizado. Por eso –y con mucha más razón– si estás enferma con un virus leve, debes amamantar a tu bebé, pues lejos de contagiarlo le transmites las defensas que tu cuerpo ha creado para combatirlo (a menos que tu médico lo contraindique, por supuesto).

Los bebés que se alimentan con lecha materna exclusivamente durante los primeros seis meses de vida tienen menos infecciones en el oído, enfermedades respiratorias (incluyendo asma), y molestias digestivas e intestinales. En general, los bebés que toman leche materna también tienen menos visitas al médico y hospitalizaciones. El estudio "Los riesgos para madres y bebés al no dar de mamar", asegura que la probabilidad de padecer infecciones en el oído es doble para los niños que se alimentan solo con fórmula. Estos pequeños también tienen un riesgo 2.8 veces mayor de padecer infecciones gastrointestinales. Y aún cuando los bebés amamantados se enferman, sus condiciones son menos severas y mejoran con más rapidez.

La lactancia materna también podría estar vinculada con un mayor nivel de coeficiente intelectual y mejor desarrollo de algunas destrezas. El estudio publicado en la revista Obstetricia y Ginecología señala que los bebés que empezaron a comer otros alimentos desde los cuatro meses (en lugar de los seis meses de lactancia exclusiva recomendada) duraron más en aprender a gatear y caminar que quienes tuvieron lactancia exclusiva hasta los seis meses. Y al alcanzar los seis años de edad, los niños que tomaron leche materna el tiempo recomendado obtuvieron 7,5 puntos más en una prueba de coeficiente intelectual verbal. Aunque existe controversia sobre la certeza de este beneficio, los expertos están de acuerdo en que daño no le hace.

Los bebés alimentados con leche materna también sufren menos alergias a alimentos, factores ambientales y en la piel. El bebé está expuesto a menos alérgenos en los primeros meses de vida, que es la etapa más susceptible y la cubierta protectora que ofrece el calostro evita que potenciales alérgenos penetren. La lactancia materna es de vital importancia si la familia del bebé tiene historial de alergias. Esto previene incomodidades en el bebé relacionadas con su incipiente sistema digestivo, incluyendo diarrea, estreñimiento y cólico. Además, el cuerpo de tu pequeño puede aprovechar mejor los nutrientes en la leche materna.

Como la leche materna contiene la nutrición exacta que tu bebé requiere y la cantidad consumida es autorregulada, tu pequeño tiene mejores probabilidades de aumentar el peso justo y comer únicamente la cantidad necesaria. Este beneficio se prolonga hasta la adolescencia y vida adulta.

La nutrición en las primeras etapas de la vida del bebé es determinante en el desarrollo del sistema inmunológico del bebé. A largo plazo, la leche materna te ayuda a proteger a tu bebé contra algunos tipos de cáncer infantil, diabetes, presión arterial elevada, altos niveles de colesterol y enfermedades en los intestinos (Chron y colitis ulcerosa).

RECUERDA QUE: La información contenida en este sitio tiene el propósito de ofrecer un conocimiento general, no tiene como fin el sustituir la consulta con el médico. Usted debe consultar con su médico si presenta alguna condición en su salud.

Fuente:
http://embarazoyparto.about.com/od/Postparto/a/10-Beneficios-De-La-Lactancia-Materna-Para-El-Bebe.htm

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