martes, 26 de mayo de 2015

Regresar al trabajo después del parto


Aunque la futura mamá adore su profesión o su lugar de trabajo y no piense en abandonarlo cuando nazca su bebé, lo cierto es que una vez en casa con el pequeño las decisiones no se muestran tan claras. De hecho, nada continúa igual cuando se incorpora el bebé a la vida familiar: las rutinas cambian y los horarios y el descanso dependen más de sus necesidades que de la organización que quiera imponer la mamá, por segura y firme que sea. Por eso, si bien muchas mamás están de acuerdo en seguir con su vida laboral después de la licencia por maternidad, necesitan contar con redes de sostén solidario a su alrededor.

La culpabilidad es un sentimiento normal en las madres trabajadoras, al que se une el miedo a que la maternidad les deje en una vía muerta profesional. Hay que analizar estas emociones y transformar lo que paraliza y entristece. Las mujeres que se incorporan al trabajo después de la maternidad pasan por diferentes etapas:
  • Tristeza o alivio. En los días previos a la vuelta al trabajo algunas madres llegan a sufrir una depresión post-parto tardía. Pero también es posible que se sientan aliviadas y consideren el trabajo como una vía de escape de una maternidad que no acaban de controlar. Se debe pensar en los aspectos positivos de la reincorporación (recursos económicos, experiencias nuevas, realización personal…).
  • Culpabilidad. Los primeros días, la madre siente que abandona a una criatura que depende por completo de sus cuidados. Es muy frecuente que le cueste afrontar la primera despedida de su hijo. Sin embargo, debe convencerse de que el niño estará bien y decirle adiós con una sonrisa: el bebé entenderá que aunque la madre se vaya, volverá.
  • Ansiedad. La madre alimenta sus temores anticipando situaciones de desastre: ¿Le tratará mal la niñera? ¿Se habrá puesto enfermo?. Puede llegar a llamar a casa veinte veces al día, sentir celos de la persona que se queda al cuidado del niño y hasta sufrir trastornos respiratorios o alimenticios. Por eso, es mejor organizar el tiempo con antelación y tomar las riendas de la crianza del hijo. La madre debe explicar a todos (al bebé, a la niñera, a la abuela, etc.) que ella y su pareja son los responsables de cuidar, educar y establecer las normas.
Por su parte, el bebé también vivirá la vuelta al trabajo de su madre con inseguridad, ya que estos cambios no surgen de su desarrollo madurativo y se le hacen difíciles de entender. Pero aun reconociendo que le sometes a un pequeño trauma, no por ello debes abandonar tu trabajo si no es lo que deseas.

El comportamiento de tu hijo dependerá, en gran parte, de su edad. Saberlo te ayudará a hacerle más fácil la separación, actuando según sus necesidades:
  • Antes de los 8 meses el trauma para tu bebé será menor porque todavía es muy pequeño y le resulta más fácil quedarse con otras personas, Dedica tiempo a estrechar sus lazos afectivos, ya que puede que al principio te rechace cuando vuelvas a casa tras el trabajo. Abrázale a menudo, mímale, procura que siga en contacto con tu piel e intenta seguir dándole el pecho para reforzar vuestro vínculo.
  • Entre los 8 y los 18 meses los lazos afectivos que existen entre ustedes son fuertes y el impacto de la separación será mayor. Pasará por una crisis y no querrá estar con nadie más que con la madre. Es normal que temporalmente duerma intranquilo, esté triste o tenga conductas agresivas. Déjale que exprese sus sentimientos y después intenta tranquilizarle y explicarle la nueva situación. Mantener las rutinas e informarle de las separaciones y los reencuentros le ayudará a comprender que su mamá volverá pronto.
  • Después de los 18 meses, el vínculo afectivo entre madre e hijo es indestructible y el niño vivirá más dramáticamente la separación. Es posible que sufra un retroceso temporal en alguna faceta de su desarrollo y retome hábitos que ya tenía superados, como hacerse pis o pedir el chupete. Es bueno que satisfagas esa necesidad temporal y que no hagas otros cambios que aumenten su inseguridad.
En todo caso, no dejes que estas pequeñas crisis te hundan y convéncete de que eres perfectamente capaz de cuidar a tu hijo, entregarte a las obligaciones del trabajo y disfrutar de la vida. Ten paciencia y no seas dura contigo misma. Si te sientes segura, asumirás un poco de rechazo por parte de tu hijo como parte de tu labor de madre y él sentirá que tienes en cuenta sus sentimientos. Piensa que durante el resto de su vida tu hijo desplegará la alegría que aprendió de ti y de tu pareja.

RECUERDA QUE: La información contenida en este sitio tiene el propósito de ofrecer un conocimiento general, no tiene como fin el sustituir la consulta con el médico. Usted debe consultar con su médico si presenta alguna condición en su salud.


Fuente:
http://www.crecerfeliz.es/Parto-y-Maternidad/Postparto/Todo-sobre-la-vuelta-al-trabajo-de-las-mamas/Todo-sobre-la-vuelta-al-trabajo-de-las-mamas
http://www.materna.com.ar/Embarazo/Vinculos-en-el-embarazo/Articulos-Vinculos-en-el-Embarazo/licencia_por_maternidad_volver_o_no_a_trabajar/Articulo/ItemID/4215/View/Details.aspx

martes, 19 de mayo de 2015

El calostro


El calostro es la primera leche que producen tus pechos durante el embarazo. La mayoría de las futuras mamás ni siquiera saben que lo tienen, hasta que sus senos empiezan a gotear un poco de esa leche a finales del embarazo. Tu cuerpo empieza a producir calostro cuando tienes de tres a cuatro meses de embarazo y es posible que tus pechos goteen un poco de éste durante el embarazo.

El calostro sale en poca cantidad después del parto. Pero no te preocupes si la cantidad te parece insuficiente porque es justo lo que el bebé necesita en ese momento. El calostro está lleno de grasas, proteínas y anticuerpos que protegen a tu bebé de infecciones y activan su sistema inmunitario. El aparato digestivo del bebé está empezando a funcionar y sólo necesita esas pequeñas cantidades de alimento.

El calostro tiene además un efecto laxante que estimula las primeras deposiciones del bebé llamada meconio.

Cuando alimentas a tu bebé con calostro es como si le administraras su primera vacuna. En una ocasión una persona calculó que si el calostro humano se pudiera fabricar comercialmente con todos los anticuerpos e inmunoglobulinas que contiene, tendría un costo de alrededor de $80 dólares por onza (28 gramos).

El color del calostro varía. Éste puede ser transparente, blanco o amarillo fuerte (parecido al dorado). Ten en cuenta que la producción a gran escala de leche materna comienza dentro de las 48 a 96 horas siguientes al parto.

Si lo comparamos con la leche materna, ambos tienen componentes antiinfecciosos tanto humorales (inmunoglobulinas, enzimas, lactoferrina, factor bífido, prostaglandinas y otras sustancias inmuno reguladoras) como celulares (macrófagos, linfocitos, granulocitos neutrófilos), pero se observan algunas diferencias. Destacan el color y la consistencia. El calostro pasa de ser amarillento y grueso, a una leche blanca (generalmente) y más ligera.

El calostro contiene menos cantidades de lactosa, grasa y vitaminas hidrosolubles, mientras que contiene mayor cantidad de proteínas y vitaminas liposolubles (E, A, K), carotenos y algunos minerales como sodio (que le confiere al calostro un sabor ligeramente salado) y zinc.

El abundante componente celular del calostro (macrófagos, neutrófilos, linfocitos B y T) es secretado por la vía paracelular, a través de soluciones de continuidad entre las células alveolares.

Como hemos comentado, en el calostro destaca la alta la concentración de las proteínas protectoras Ig A y lactoferrina, y aunque se diluyen al aumentar la producción de leche, se mantiene una producción diaria importante más adelante.

A partir del cuarto día se produce la leche de transición que dará paso a la leche madura, siempre de acuerdo a las necesidades del bebé. El calostro es el primer y fundamental alimento del bebé que le proporciona todo lo necesario para sus primeros días de vida.

RECUERDA QUE: La información contenida en este sitio tiene el propósito de ofrecer un conocimiento general, no tiene como fin el sustituir la consulta con el médico. Usted debe consultar con su médico si presenta alguna condición en su salud.

Fuente:
http://espanol.babycenter.com/x15300005/qu%C3%A9-es-el-calostro
http://www.bebesymas.com/lactancia/que-es-el-calostro

jueves, 14 de mayo de 2015

Ejercicios Post-Parto


Después del nacimiento del bebé, el cuerpo de la madre va reorganizándose hasta que los órganos vuelven a su lugar, y hacer ejercicios puede ser muy positivo para la recuperación física. Aquí, algunos ejemplos para ir empezando.

Durante el embarazo, la zona abdominal ocupa un lugar privilegiado en nuestro cuerpo, al albergar en su interior nada más y nada menos que a nuestro hijo. Muy bruscamente, con el parto, se produce una transformación tan grande en el esquema corporal, que muchas veces cuesta reencontrarse con el propio cuerpo. Pocos días después del nacimiento del bebé, el abdomen se ve abultado, pero como ya no es el espacio de contención del hijo, la madre suele verse “gorda”, aún cuando no tenga exceso de peso. Y el hecho de que los músculos abdominales se recuperen del gran estiramiento que experimentaron suele verse como algo milagroso.

Lo que sucede es que, inmediatamente después del parto, se produce una serie de contracciones —que se repiten después de éste así como también cuando se amamanta— que hacen que progresivamente todos los órganos vuelvan a su lugar, si bien el cuerpo no será exactamente igual al de antes.

Los ejercicios adaptados a la etapa post-parto de la mujer deben realizarse de manera progresiva, controlada, adaptándose a las necesidades y posibilidades de cada mamá. La gimnasia post-parto y la práctica de ejercicio físico debe iniciarse una vez transcurrida la cuarentena, siempre y cuando se cuente con la autorización del ginecólogo.

Algunos ejercicios recomendables en el post-parto son:

Ejercicios de Kegel: Los primeros ejercicios que debe hacer una mujer tras dar a luz, son los que permiten fortalecer y tonificar la musculatura del suelo pélvico. Los músculos vaginales pueden empezar a tonificarse diez días después del parto, sobre todo, si hay episiotomía.

Abdominales: Recuperar un abdomen firme y plano requiere esfuerzo y paciencia. El trabajo abdominal para fortalecer los músculos del abdomen debe iniciarse una vez recuperado el tono de la musculatura perineal o suelo pélvico; nunca antes.

Ejercicio aeróbico: Pasada la cuarentena, conviene hacer ejercicio suave. Caminar es el mejor ejercicio cardiovascular que puede hacerse para comenzar el entrenamiento una vez superado el primer mes y medio después de dar a luz. Se debe empezar poco a poco e ir aumentando la intensidad y la velocidad a medida que mejora el estado de forma física.

Gimnasia post-parto: Está dirigida a tonificar y reforzar, poco a poco, los músculos que han sufrido más durante el embarazo. Recuerda, no debes realizar ejercicios abdominales hasta que el periné no se haya recuperado. Espera a que tu médico te lo indique para comenzar los ejercicios. Puedes comenzar con series de 10 repeticiones.

Te mencionamos a continuación algunos ejercicios para el post parto:

Ejercicios circulatorios:
Para activar la circulación. Caminar oxigena los tejidos y activa la circulación. Mantén la mirada horizontal, evitando mirar hacia arriba y hacia abajo. Coloca los hombros relajados y hacia atrás. Anda a paso ligero manteniendo la espalda recta, apretando las nalgas y metiendo el abdomen hacia adentro. Camina unos 30 minutos al día.
Para tonificar los brazos y el abdomen. Trabaja la musculatura de las extremidades. Con la espalda bien alineada, coloca las manos con los dedos entrelazados debajo del mentón. Sin coger aire, eleva y expande el tórax aguantando la respiración al tiempo que tiras de los codos como si quisieras estirarlos. Repite el ejercicio 5 veces.

Ejercicios perineales:
Debes esperar 30 días desde el parto para comenzar con los ejercicios de reeducación del periné.
1. Tendida boca arriba con las piernas extendidas, y los pies apoyados y elevados sobre un almohadón, flexiona la pierna derecha aproximando la rodilla hacia el vientre, extiende la pierna hacia arriba y rota el tobillo. Vuelve a la posición inicial.
2. Tumbada boca arriba con las piernas semi-dobladas, realiza una inspiración y una espiración. En la espiración visualiza tu vagina y contrae, eleva la pelvis y mantén la elevación durante 10 segundos mientras tratas de intensificar la contracción de la vagina. Pasados estos 10 segundos, vuelve a la posición normal.
3. Sentada en posición postura de loto, apoya la espalda contra la pared, coloca ambas manos en las rodillas y fuerza la aproximación de las mismas hacia el suelo. Empieza con una serie de 25 repeticiones, hasta llegar a 3 series.

RECUERDA QUE: La información contenida en este sitio tiene el propósito de ofrecer un conocimiento general, no tiene como fin el sustituir la consulta con el médico. Usted debe consultar con su médico si presenta alguna condición en su salud.

Fuente:
http://www.planetamama.com.ar/nota/ejercicios-para-el-posparto
http://www.guiainfantil.com/1585/gimnasia-posparto-ejercicio-fisico-para-tonificar-los-musculos.html

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