martes, 21 de julio de 2015

El primer baño

 Al principio, todo lo que necesita tu recién nacido es que lo limpies con un pañito suave y humedecido en agua tibia. Antes de darle su primer baño, es recomendable que esperes hasta que se le caiga el cordón umbilical, lo que por lo general ocurre entre 10 y 14 días después del nacimiento.

Cuando tu bebé esté listo para que lo bañes en una bañerita, puedes usar solo agua. Si usas jabón, asegúrate que sea especial para bebés para que no irrite su piel.

La mayoría de los pediatras recomiendan bañar a un bebé de pocos meses solo dos o tres veces a la semana (especialmente si parece que no le gustan mucho los baños). Y es que los bebés no sudan como los adultos, y no se ensucian como los niños pequeños, así que los baños regulares no son realmente necesarios.

Desde el punto de vista de la higiene, basta con bañar a los bebés dos o tres veces por semana. El resto de los días se le puede asear con una esponja vegetal y agua templada y limpiar los pliegues de las piernas, los brazos y el cuello con un aceite especial para bebés. Los pediatras recomiendan no usar jabón durante los primeros días, ya que éste elimina la capa de grasa que recubre la piel del bebé al nacer.

Aunque no hay motivo para limitar el tiempo del baño, durante las primeras semanas es preferible que no dure demasiado (tres o cuatro minutos es suficiente). A los tres meses puede alargarse unos 10 minutos y a los seis un cuarto de hora. Si el día es caluroso y el bebé se encuentra a gusto puede alargarse su duración unos minutos más, procurando que el agua no se enfríe.

Sin embargo, en muchos de nuestros países es común bañar a un bebé de pocas semanas a diario. No hay inconveniente con un baño diario, si ésto es lo que prefieres. Además, si notas que tu bebé se calma cuando lo bañas, quizá quieras incorporar el baño como parte de su rutina a la hora de dormir.


RECUERDA QUE: La información contenida en este sitio tiene el propósito de ofrecer un conocimiento general, no tiene como fin el sustituir la consulta con el médico. Usted debe consultar con su médico si presenta alguna condición en su salud.


jueves, 16 de julio de 2015

Depresión Post Parto


La depresión post parto es una depresión moderada a intensa, en una mujer después de dar a luz y que se puede presentar poco después del parto o hasta un año más tarde. La mayor parte del tiempo ocurre dentro de los primeros tres meses después del parto. La causas exactas de la depresión post parto se desconocen. Los cambios hormonales durante y después del embarazo pueden afectar el estado anímico de una mujer.

Muchos otros factores, distintos a los hormonales, pueden afectar el estado anímico durante este período:
  • Cambios en el cuerpo, a raíz del embarazo y el parto
  • Cambios en las relaciones laborales y sociales
  • Tener menos tiempo y libertad para sí misma
  • Falta de sueño
  • Preocupaciones acerca de su capacidad para ser una buena madre
Usted puede tener mayores probabilidades de experimentar depresión post parto, si:
  • Tiene menos de 20 años
  • Actualmente consume alcohol, alucinógenos o fuma (también ocasionan riesgos serios para la salud del bebé)
  • No planeó el embarazo o tuvo sentimientos contradictorios acerca de éste
  • Tuvo depresión, transtorno bipolar o un trastorno de ansiedad antes del embarazo o en un embarazo anterior
  • Vivió un hecho estresante durante el embarazo o el parto, por ejemplo: una enfermedad, muerte o padecimiento de un ser querido, un parto difícil o de emergencia, un parto prematuro o una enfermedad o anomalía congénita en el bebé.
  • Tiene un familiar cercano que haya experimentado depresión o ansiedad
  • Tiene una mala relación con la pareja o es soltera
  • Tiene problemas financieros o de vivienda
  • Tiene poco apoyo de la familia, de los amigos o del cónyuge o la pareja
Una madre primeriza que tenga cualquier síntoma de depresión post parto debe ponerse en contacto con el médico o la enfermera en seguida para conseguir ayuda.

Aquí se presentan algunas otras sugerencias útiles:
  • Solicitar a su compañero, familia y amigos, ayuda con las necesidades del bebé y el hogar
  • No esconda sus sentimientos. Hable acerca de ellos con su compañero, familia y amigos
  • No haga ningún tipo de cambios mayores en su vida durante el embarazo o inmediatamente después de dar a luz
  • No intente hacer demasiado o ser perfecta
  • Saque tiempo para salir, visitar a los amigos o pasar tiempo sola con su compañero
  • Descanse lo más que pueda. Duerma cuando el bebé esté durmiendo
  • Hable con otras madres o únase a un grupo de apoyo
El tratamiento para la depresión después del parto con frecuencia incluye medicamentos, terapia o ambos. La lactancia influirá en qué medicamentos le recomiende el médico. Es posible que la remitan a un especialista en salud mental. La terapia conductual cognitiva (TCC) y la terapia interpersonal (TIP) son tipos de psicoterapia que a menudo ayudan para la depresión post parto. Los grupos de apoyo pueden ser útiles, pero no deben reemplazar a los medicamentos y la psicoterapia, si usted tiene depresión post parto.

Tener apoyo social bueno de la familia, los amigos y los compañeros de trabajo puede ayudar a reducir la gravedad de la depresión post parto.

RECUERDA QUE: La información contenida en este sitio tiene el propósito de ofrecer un conocimiento general, no tiene como fin el sustituir la consulta con el médico. Usted debe consultar con su médico si presenta alguna condición en su salud.


Fuente:
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/007215.htm

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